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Emprendedor y Aprendedor

LA VIDA ES RIESGO

Algo cansado de los titulares de la prensa (sobre todo de los populistas que sólo buscan saciar la sed de sus fieles y seguidores), este verano me he limitado a hablar con la gente o leer opiniones de personas de cierto prestigio.

Aun hay demasiada gente que todavía piensa que vamos a salir de esta situación sin sufrir. Y lo peor es que hay algunos que alentan a ello. Desde mi punto de vista, es el error más grave que llevamos cometiendo tras 4 años de crisis. No hablamos claro…

Podemos estar de acuerdo en que esta situación tiene culpables con enorme responsabilidad, gente e instituciones sin escrúpulos que desean mantener su posición dominante de la que han disfrutado hasta ahora.

Dicho esto, creo que también es responsable mirarnos el ombligo y pensar que los ciudadanos también tenemos algo de responsabilidad, ¿no? Si nos quejamos de los políticos y sus decisiones, ¿porqué no los sustituimos?, si nos quejamos de los sindicatos, patronal, empresas públicas, bancos, cajas de ahorros, empresas abusadoras, corrupción, privilegios, sistemas fracasados, leyes laborales que no funcionan, fiscalidad injusta… todo esto lo podemos remplazar, cambiémoslo por algo que dé mejor rendimiento.

Si echamos la vista atrás, podemos ver que el hombre ha estado permanentemente en riesgo, era algo natural, algo con lo que se tenía que convivir. Quizá es lo que nos ha hecho progresar. Desde que el ser humano cazaba para comer, pasando por épocas de grandes epidemias hasta momentos del mundo en guerra constante, el hombre ha vivido en constante relación con el riesgo en medidas extremas. Superando esto, hemos llegado a tal nivel en el que el Estado del Bienestar nos ha hecho felices, pero débiles. Parece que el riesgo desapareció por completo y no es así, ni debe ser así según mi opinión.

Me produce verdadera “vergüenza” saber que hay países en los que cada día mueren miles de niños al poco tiempo de nacer, en los que se matan y abusan de millones de personas, en los que la miseria y la falta de oportunidades reinan por completo y en los que el riesgo es máximo. Y a nosotros lo que nos preocupa obsesivamente son los derechos, la protección y la seguridad. Ese populismo que algunos abanderan y del que hacen su agosto nos vuelve débiles y egoístas. Nos impide aprender, mejorar y ser más humanos. Pero claro, ande yo caliente… (no hay peor filosofía ni más insolidaria)

Para terminar, he decir que estoy totalmente a favor de una sociedad que crezca en derechos y protección, pero sin entrar en abusos, insolidaridad y en la eliminación de la Meritocracia.

SOLTANDO AMARRAS

Como muchos sabéis vivo en Antequera, un lugar precioso de la provincia de Málaga donde tenemos grandes dosis de cultura y espero seamos Patrimonio de la Humanidad dentro de poco. Un sitio estratégicamente situado en el que las comunicaciones son perfectas para enlazar con todo el Sur de España.
 Hasta ahora, se ha vivido relativamente bien. La ciudadanía es ejemplar en comportamiento y el sistema funcionaba de manera cómoda hasta que empezó a creer el número de desempleados. Tradicionalmente hemos sido una población enfocada a la agricultura, aunque esto fue cambiando poco a poco en los últimos 15 años, en los que creció el sector inmobiliario. Este crecimiento tan fuerte de la construcción en la provincia de Málaga, Andalucía y España en general ha ido transformando el tejido empresarial convirtiéndolo en su gran mayoría en dependiente de dicho sector. Actualmente, el tejido empresarial se ha visto golpeado de manera importante por esta dependencia y lo estamos padeciendo, imagino que como en otros muchos puntos de España. Aunque esto no es lo que más me preocupa ni de lo que os quiero hablar.
Me gusta hablar con la gente, con la gente de empresa, con emprendedores, con gente de iniciativas, incluso con los dirigentes políticos sobre temas que creo vitales para recuperar el rumbo. La mayoría de la gente con la que hablo piensa y espera que la situación se recupere en algún tiempo (por si sola), otros piensan que ya lo arreglarán los políticos, hay un gran grupo que está bastante jodido pero que no saben qué hacer, a otros simplemente les da igual, y sólo a algunos les veo con ganas de cambiar las cosas, de querer cambiar su situación.
Algunas personas tienen la vida planteada en su localidad y por nada del mundo se les ocurriría alterarla. Ojalá lo consigan, pero esa no es la actitud, desde mi punto de vista. Debe ser muy duro simplemente plantearte la opción de buscar un nuevo camino en otra ciudad, comunidad o país, pero, ¿no lo han hecho nuestros antepasados para buscarse la vida? ¿No han emigrado miles de andaluces a Cataluña y Alemania, por poner ejemplos, y salieron adelante? Lo hicieron en una época mucho más difícil que la nuestra, cuando no existían las comunicaciones y posibilidades que hay hoy. Lo hicieron para que algunos de nosotros hayamos disfrutado de la mejor época de la historia de España en calidad de vida. Quizá esta época tan gloriosa de la que hemos disfrutado nos ha vuelto excesivamente cómodos y “aburguesados”. Quizá la culpa sea de todos en general, no pretendo salvar a nadie de lo que está pasando, pienso que todos tenemos alguna pequeña aportación a la situación.
Esta situación se agrava al tener una sociedad que no habla idiomas en su gran mayoría (un servidor, el primero). No es posible que en España no sea estratégicamente obligatorio en la educación el bilingüismo (me refiero al inglés y español como mínimo), supongo que si el Presidente del Gobierno y la mayoría de los Ministros y Diputados no lo dominan ni lo necesitan, pensarán que la sociedad tampoco. En mi opinión es una limitación y una pobreza enorme.
También creo que otra situación que afecta es que somos un país eminentemente comprador de viviendas, ¿nos encantan las hipotecas o qué? cuando nos hipotecamos tenemos que tener claro que nos sometemos a un préstamo y a una localización. Comprar una vivienda nos exige, en la mayoría de los casos, vivir en una población mucho tiempo. Me parece un obstáculo muy grande para la gente que no tenemos ingresos asegurados de por vida, es decir, que no somos ricos ni funcionarios (la mayoría) ¿Cómo nos vamos a plantear ser libres y optar a oportunidades con estas barreras? Estamos limitando la exportación de nuestro talento…
No me gustaría que se me interpretase mal, pero pienso que hay muchísimas personas en esta bloqueante situación. Tampoco quiero decir que el comprar una vivienda sea un error, en absoluto. Pero veo que en España no hemos avanzado en la cultura del alquiler, en Europa en cambio parece que es una buena alternativa.
En definitiva quería deciros que estas dos cuestiones si me preocupan, y mucho, no lo que ha pasado los últimos años que ya es historia, lo que importa es lo que puede pasar si no cambiamos.
Está claro que el modelo anterior está agotado ¿Por qué no imaginamos uno nuevo?

MUJERES Y MADRES – LEYES Y EMPRESA

En España hemos tenido un Ministerio de Igualdad, el tiempo dirá para qué nos ha servido. Empiezo con esta frase, porque os voy a hablar de algo que considero totalmente injusto con la mujer, con la empresa y con la sociedad en definitiva.

Soy empresario (saludos a las 4 estupendas mujeres que trabajan conmigo) y padre, y me parece una absoluta barbaridad que una mujer sólo tenga 4 meses de baja por maternidad  en España. Creo, que como en otros países, el tiempo mínimo que un padre o madre tiene que estar con su recién nacido debe ser de 1 año, aunque hay países que ofrecen hasta 2 años de baja, prácticamente todo pagado por el Estado, pero aquí no, aquí tenemos 4 meses solamente (y un Ministerio de Igualdad). Hablo de países como Noruega, Suecia, Dinamarca, Reino Unido, Lituania...

¿Por qué este peso recae también sobre las empresas en España? Tanta y tanta legislación abusiva e insostenible…no lleva a ningún sitio. Aun  algunos políticos no se han dado cuenta que cuando una empresa muere, mueren con ella muchísimos beneficios económicos y sociales. No sería más interesante que el Estado ayudase a la creación de más empresas y a que estas tuviesen condiciones favorables para la contratación indefinida de mujeres, por ejemplo ¿Significaría progreso? Entiendo que una mujer, cuando ha dado a luz o antes de hacerlo, se coja una baja más de 2 ó 3 meses, es lógico, porque su hijo la necesita, pero ¿por qué tiene la empresa que pagar esta baja? Entiendo también que una empresa con 2 trabajadores, lamentablemente, no pueda permitirse tener que pagar bajas maternales "alargadas". Estoy totalmente convencido que traer a un bebé al mundo es contribuir, en mucho, con la sociedad, entendería también que se faciliten las condiciones para ello.

¿No nos damos cuenta que hay leyes que enfrentan a empresarios y trabajadores en este País? cuando debería ser todo lo contrario. Debería haber una unión fuerte en la que empresas y trabajadores exigiesen al Gobierno legislación sostenible en el tiempo, con todo lo que conlleva la palabra sostenible… Pero, reconocer esto, quizá sea cambiar ideales muy arraigados.

El mismo ejemplo lo tenemos en la última decisión de no contemplar el Modelo Laboral Austriaco en materia de indemnizaciones.

CULTURA DEL FRACASO

Hace unos días estuve en una sesión de una conocida escuela de negocios de Málaga debatiendo un caso práctico. Este caso hablaba de Innovación, de fomentar la innovación en las organizaciones. Me gustó, mucho. Disfruté aprendiendo como en una gran compañía se provoca el espíritu innovador. A la vez, me daba cuenta lo lejos que podemos andar de este estilo de gestión, de esta filosofía, de esta manera de actuar en algunos sitios de España.
“Para innovar hay que provocar el error, hemos de permitir que la gente se equivoque…  no ascenderemos a nadie que nunca haya fallado, sólo se habrá limitado a cumplir las normas…”  estos mensajes fluían continuamente de los directivos de esta gran empresa. Desde mi humilde posición, puedo decir que es cierto, aprendemos mucho mejor y más rápido cuando probamos cosas y nos equivocamos. Es bueno, es sano, es higiénico cometer errores. Es aun mejor, aceptarlos, contarlos, debatirlos y sacarles el mejor provecho.
También me gustaría destacar una frase del CEO de esta importante empresa “Renovación es cambiar por lo menos tan rápido como las expectativas del consumidor, Innovación es ir más allá de lo que dirán los consumidores”, como podemos deducir, innovar lleva consigo el error y su correspondiente aprendizaje. Recuerdo algún anuncio de Nike o Coca Cola (de los que tocan la fibra), en los que se observa perfectamente que los creadores, fueron más allá…
La mayoría de los grandes aciertos no han venido porque se han buscado directamente, sino porque se buscaba otra cosa muy distinta, pero se ha encontrado algo mucho mejor.  Estoy seguro que Mark Zuckerberg no pensaba que Facebook iba a ser lo que es, es más creo que no buscaba, ni de lejos, lo que ha encontrado. Comenzando por la Penicilina, el Microondas o la Viagra... por citar algunos ejemplos conocidos. Pero lo que cuenta es que había gente detrás innovando, probando cosas y errando… eso es lo importante, esos es lo meritorio,  eso es… ¿lo que necesitamos?
Con todo ello, no pretendo decir que tenemos licencia para “cagarla” cuantas veces queramos y de manera catastrófica, ya me entienden.
Pero… ¿vivimos en un país que está preparado para admitir errores? Ufff, me atrevo a decir que estamos muy lejos de ello, ¿no? Más bien, podemos tener la percepción en algunos casos, de cierto placer en aniquilar al que ha metido la pata, ¿les suena? Desde la televisión, que nos ofrece en algunos programas todo tipo de lapidaciones públicas, pasando por la política, hasta en nuestra vida y círculo de amigos, observamos a gente incapaz de pensar que la vida es una carrera de fondo. Gente capaz de desterrar a otros por errores que han cometido, con más o menos culpa, con más o menos intención, con más o menos alcance.  Cuando lo ideal sería intentar recuperar a esa persona, sobre todo si es válida y dispone de ciertas virtudes para alguna materia. También son muchos los ejemplos que podemos citar, aunque esta vez me los reservo para no herir sensibilidades.
En definitiva, quería mostrar una visión, que desde mi punto de vista parece lógica y necesaria, y comentándola con alguna gente cercana, no se ve así desde otros perfiles. Hace años, en mi entorno sonaba  mucho “inventar que invente otro” o “déjate de inventos” me decían algunos cuando trataba de hacer alguna travesura. Entiendo que en este país, después de haber tocado el cielo (quiero decir con eso, haber disfrutado largos años de un buen nivel de vida, en general  y conseguir las cosas con relativa facilidad), lo que más nos angustia ahora es perderlo. Lo que más queremos y ansiamos es la seguridad, es no perder nuestro nivel de vida, nuestras propiedades, nuestro status…pero no nos preocupamos de perder nuestra capacidad, cultura, motivación, aprendizaje, competitividad, quizá esto nos lleve a conseguir lo que algún día ya perdimos.

TRABAJADORES DE PRIMERA Y TRABAJADORES DE SEGUNDA

Últimamente estoy viendo como crece el número de situaciones, desde mi punto de vista injustas, con respecto a trabajadores que no pertenecen a la administración. Me gustaría hablar y debatir sobre ello.

Parto de la base que despedir a un trabajador es una de las situaciones más desagradables, recuerdo ahora a una persona que le tengo mucho aprecio con la que experimenté hace poco este difícil momento y le envío desde aquí un fuerte abrazo. No podemos negar que hay ocasiones en las que tienes que hacerlo por la salud de la compañía, para mantener a los demás trabajadores, para poder pagar y salir adelante… Es la responsabilidad de todo aquel que ocupe un puesto de dirección, no todo es camino de rosas.

Para despejar algunas dudas, quiero decir que una empresa tiene prácticamente un sólo motivo por el que muere, y este es “el no poder pagar”. Las empresas mueren por el Balance no por la Cuenta de Resultados. Por ello, podemos decir que hay empresas que pueden sobrevivir dando pérdidas algunos años y otras con beneficios que pueden caer en cualquier momento que tengan un impagado importante.

Actualmente está pasando algo que podríamos definir como “disparatado”. Y es que hay empresas que están muriendo por que no les paga la administración o alguna empresa pública, o que sus clientes no pueden pagarle porque a su vez no cobran de la administración o empresa pública de turno. Esto es una incongruencia total. Conozco casos cercanos en los que la administración ha utilizado el dinero, que debía tener provisionado para ese proveedor, para pagar las nóminas de sus trabajadores y funcionarios. Hoy en día, todo lo que sea pagar nóminas es excusa para dejar de pagar otras cosas. Pues me atrevo a decir que no estoy de acuerdo, ya que existen empresas, sobre todo pymes, que no pueden pagar a sus trabajadores porque la administración no les paga a ellos. Pero hasta hoy, todos los trabajadores de la administración y empresas públicas están cobrando, quizá ¿tienen más derechos que los demás trabajadores? Parece que sí…

No sé hasta que momento esta situación es sostenible. No hay nada más triste para una empresa que tener que cerrar y despedir a tu equipo de trabajadores, con el que has luchado durante años y le debes la vida, y no tener ni para pagarle la indemnización por que a ti no te paga cualquier administración o empresa pública. No tiene sentido, y más aun cuando son las pymes las que crean el empleo en este pais.

Tampoco quiero culpar a los funcionarios de esta locura, ni mucho menos tienen la culpa, lo único que pasa es que están dentro del sistema de las relaciones de la poderosa administración.

Con todo esto pienso y vuelvo a decir que todos dependemos de todos. En mi opinión, la única forma de salir de esta crisis es con “solidaridad y generosidad”, todo lo que sea salvar el pellejo perjudicando a otro, siempre es mal camino.

PODEMOS

Hace algunos días tuve la oportunidad de disfrutar con un video en el que Rodolfo Carpintier (Destacado Inversor en negocios de Intenet) , durante más de una hora, nos da una gran lección de realidades en el mundo de los negocios.
Es la primera vez que tengo la oportunidad de ver una conferencia en la que el ponente no trae la típica lección a impartir o el típico tema del que habla durante más de una hora. No, en este caso, lo que hace este señor es responder a las preguntas de toda una sala llena de emprendedores con inquietudes reales, con problemáticas reales y situaciones que viven actualmente. Me parece verdaderamente sorprendente este tipo de encuentros, los considero realmente enriquecedores, muy parecidos al método del caso. Ni que decir tiene que no todo el mundo, mejor dicho, casi nadie está preparado para hacer este tipo de charlas, pocos tienen la capacidad de responder con absoluta firmeza a multitud de preguntas de todo tipo sin traer preparado ningún caso práctico ni teoría alguna. Sinceramente, me parece un ejercicio de gran valor para cualquier emprendedor y, sobre todo, para todos cualquier universitario.
Los que tenemos la tarea, entre otras, de encontrar personas competitivas, nos encontramos frecuentemente con gente de trayectoria universitaria brillante, algunas de ellas, espectaculares. Aunque, desgraciadamente, no todas quieren o tienen lo que necesitamos las empresas, repito, “no todas”, no quiero generalizar.
Hace poco tiempo, he tenido la oportunidad de conocer a un chico de 25 años con el que colaboramos,  que me dice que dejó la Universidad hace algunos años “porque iban muy despacio…” , que quería hacer cosas por su cuenta en ese momento. Este chico, hoy es un empresario de éxito con una gran facturación, más de 25 personas a su cargo y un futuro espectacular. Esto no quiere decir que tengamos que dejar de estudiar, no por favor¡¡¡ Quiero decir que este joven, en un momento de su vida tuvo claro lo que tenía que hacer  y lo que quería hacer, y lo más importante, lo hizo. Ha conseguido montar su empresa tecnológica y ser muy competitivo en su sector, con 25 años¡¡¡
Personalmente, creo que esto es riqueza para un país. Ver a personas que son capaces de emprender, crear, innovar y competir es un auténtico placer. También pienso que esta crisis puede sacarnos ese amor propio para hacer cosas de este tipo. No todo puede estar basado en poner la mano, en “que me den un trabajo”, en que me paguen, no puede ser…no es sostenible, hemos de hacer algo más.
Desde este ejemplo, animo a todo aquel que tenga inquietudes, que quiera hacer cosas, que sienta que puede aportar algo interesante, que no dude en intentarlo. Por suerte hoy tenemos en internet toda la formación e información que nunca hubiésemos soñado. Aunque pensemos que no, tenemos oportunidades que nos esperan a la vuelta de la esquina, solo hace falta una cosa: QUERER.

 El video de Rodolfo Carpintier lo pueden ver aquí: http://www.vimeo.com/20101250 Puede ser un buen comienzo. Animo.

NOS NECESITAMOS ¿LO SABEMOS?

Casi todas las mañanas, en mi trayecto diario de casa a la “guarde”, de la guarde al cole y del cole a la oficina paso por la puerta del INEM de mi ciudad sobre las 9 menos 10 de la mañana. Lamentablemente no es muy atractivo el panorama, pero me hace llegar al trabajo con las ganas y fuerza suficientes que merecen la responsabilidad de los que tenemos trabajo actualmente. Piensas que ojalá tuvieses la opción de ofrecer oportunidades a varias personas de esa "larga cola" cada mañana, pero la realidad es otra. Cuando observas su mirada, te sientes un privilegiado, pero también una profunda responsabilidad por hacer algo más.
Por otro lado, en el día a día, también encuentras algunas personas que parece que esto no va con ellos. Gente que ahora están mejor que antes, que se quejan continuamente por “algún recorte”, que disfrutan de horarios y responsabilidades privilegiadas. Gente de todo tipo que piensa que su rocosa situación es indefinida, se equivocan.
No creo que nadie tenga el puesto asegurado en esta sociedad, por muchos derechos que posean. No creo que la sociedad admita tanto distanciamiento en tan poco tiempo, fundamentalmente en seguridad y calidad de vida.
Si algo me ha demostrado la actual situación es que verdaderamente “nos necesitamos” más que nunca. No somos nada los unos sin los otros. ¿Que más necesitan los desempleados que miles de nuevas empresas? ¿Qué más necesitan las empresas que una sociedad “empleada” y con recursos y ánimo para gastar? ¿Qué más necesitan los funcionarios y políticos que todo lo anterior? ya que viven de ello, aunque algunos no lo sientan así…
Estoy convencido que no existe mejor política social que la "obsesión" por crear empleo en este momento. La pregunta es, ¿Quién puede crear empleo? ¿Cómo está de ánimos ese tipo? ¿Y de dinero? ¿Y de impedimentos? ¿Cómo anda de reputación social?
Las encuestas que leo últimamente preguntan a empresarios y emprendedores si prevén crear empleo en 2011, si prevén destruir empleo en 2011, si prevén mantener o disminuir ventas… ¿Por qué no les preguntan que necesitan para crear empleo? ¿A que se comprometerían si les ayudan? a lo mejor no gustan las respuestas… No hay nada más deseado por la empresa actual que tener la necesidad de crear puestos de trabajo, de generar negocio (con el que se crean puestos indirectamente), de satisfacer necesidades…         
¿Hay algo tan importante y estratégico que el empleo actualmente?