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Emprendedor y Aprendedor
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SOLTANDO AMARRAS

Como muchos sabéis vivo en Antequera, un lugar precioso de la provincia de Málaga donde tenemos grandes dosis de cultura y espero seamos Patrimonio de la Humanidad dentro de poco. Un sitio estratégicamente situado en el que las comunicaciones son perfectas para enlazar con todo el Sur de España.
 Hasta ahora, se ha vivido relativamente bien. La ciudadanía es ejemplar en comportamiento y el sistema funcionaba de manera cómoda hasta que empezó a creer el número de desempleados. Tradicionalmente hemos sido una población enfocada a la agricultura, aunque esto fue cambiando poco a poco en los últimos 15 años, en los que creció el sector inmobiliario. Este crecimiento tan fuerte de la construcción en la provincia de Málaga, Andalucía y España en general ha ido transformando el tejido empresarial convirtiéndolo en su gran mayoría en dependiente de dicho sector. Actualmente, el tejido empresarial se ha visto golpeado de manera importante por esta dependencia y lo estamos padeciendo, imagino que como en otros muchos puntos de España. Aunque esto no es lo que más me preocupa ni de lo que os quiero hablar.
Me gusta hablar con la gente, con la gente de empresa, con emprendedores, con gente de iniciativas, incluso con los dirigentes políticos sobre temas que creo vitales para recuperar el rumbo. La mayoría de la gente con la que hablo piensa y espera que la situación se recupere en algún tiempo (por si sola), otros piensan que ya lo arreglarán los políticos, hay un gran grupo que está bastante jodido pero que no saben qué hacer, a otros simplemente les da igual, y sólo a algunos les veo con ganas de cambiar las cosas, de querer cambiar su situación.
Algunas personas tienen la vida planteada en su localidad y por nada del mundo se les ocurriría alterarla. Ojalá lo consigan, pero esa no es la actitud, desde mi punto de vista. Debe ser muy duro simplemente plantearte la opción de buscar un nuevo camino en otra ciudad, comunidad o país, pero, ¿no lo han hecho nuestros antepasados para buscarse la vida? ¿No han emigrado miles de andaluces a Cataluña y Alemania, por poner ejemplos, y salieron adelante? Lo hicieron en una época mucho más difícil que la nuestra, cuando no existían las comunicaciones y posibilidades que hay hoy. Lo hicieron para que algunos de nosotros hayamos disfrutado de la mejor época de la historia de España en calidad de vida. Quizá esta época tan gloriosa de la que hemos disfrutado nos ha vuelto excesivamente cómodos y “aburguesados”. Quizá la culpa sea de todos en general, no pretendo salvar a nadie de lo que está pasando, pienso que todos tenemos alguna pequeña aportación a la situación.
Esta situación se agrava al tener una sociedad que no habla idiomas en su gran mayoría (un servidor, el primero). No es posible que en España no sea estratégicamente obligatorio en la educación el bilingüismo (me refiero al inglés y español como mínimo), supongo que si el Presidente del Gobierno y la mayoría de los Ministros y Diputados no lo dominan ni lo necesitan, pensarán que la sociedad tampoco. En mi opinión es una limitación y una pobreza enorme.
También creo que otra situación que afecta es que somos un país eminentemente comprador de viviendas, ¿nos encantan las hipotecas o qué? cuando nos hipotecamos tenemos que tener claro que nos sometemos a un préstamo y a una localización. Comprar una vivienda nos exige, en la mayoría de los casos, vivir en una población mucho tiempo. Me parece un obstáculo muy grande para la gente que no tenemos ingresos asegurados de por vida, es decir, que no somos ricos ni funcionarios (la mayoría) ¿Cómo nos vamos a plantear ser libres y optar a oportunidades con estas barreras? Estamos limitando la exportación de nuestro talento…
No me gustaría que se me interpretase mal, pero pienso que hay muchísimas personas en esta bloqueante situación. Tampoco quiero decir que el comprar una vivienda sea un error, en absoluto. Pero veo que en España no hemos avanzado en la cultura del alquiler, en Europa en cambio parece que es una buena alternativa.
En definitiva quería deciros que estas dos cuestiones si me preocupan, y mucho, no lo que ha pasado los últimos años que ya es historia, lo que importa es lo que puede pasar si no cambiamos.
Está claro que el modelo anterior está agotado ¿Por qué no imaginamos uno nuevo?

CAMBIAMOS...¿DESPACIO O DEPRISA?

En este primer post, me gustaría hablar de lo tradicional. Voy a llevarle la contraria, aunque sea por un día, al mundo actual donde están tan de moda la innovación, las nuevas tecnologías, las redes sociales…

Como bien sabemos, el mundo está cambiando a una velocidad impresionante. La formas de comunicación de las que ahora disponemos son sustancialmente distintas a las de hace muy poco tiempo. Observamos día a día como se quedan “antiguas”, algunas innovaciones que fueron novedosas hace pocos años, incluso meses. Cada día que pasa conoces una nueva  red social, un nuevo “cacharro tecnológico”, una nueva aplicación, una nueva tecnología que mejora las anteriores y es mejorada al poco tiempo, otra que mejora las anteriores y su servicio es gratis… La verdad es que este ritmo me apasiona, pero…

¿Quién sigue el ritmo? Pocos, de momento. ¿Quién está dispuesto a seguirlo? Pocos, de momento. Sinceramente pienso que no puedes estar al tanto de todo, a no ser que te dediques a ello. Me parecen fantásticos los nuevos modelos de negocio que se crean de este crecimiento tecnológico, me encantan. Me parecen estupendas las nuevas formas de comunicación que tenemos a nuestro alcance de manera “gratuita”. Me importa mucho que todo esto repercuta en la economía y formación de nuestra sociedad, espero que sea así.

Pero tengo que dedicarle algo de esta reflexión a los que se quedan atrás. Que pasará con ellos, que pasará con sus negocios, que pasará con su forma de entender las cosas…No podemos olvidar que hay muchas personas muy alejadas del “nuevo mundo”, y algunas que nunca llegarán a él. Personas de todo tipo de status, cultura, y geografía. Por ahora son amplia mayoría. Aun triunfan sus modelos de comportamientos, de comunicación, de negocios, aunque estén sentenciados por algunos.

Intento deducir como puede evolucionar este auge de las nuevas tecnologías y no logro ver nada claro. Pienso que puede haber un distanciamiento entre personas, algunos hablarán por teléfono y otros por Twitter, pero… ¿y cuando necesiten hablar entre ellos? ¿Podemos pensar en gente tecnochic y gente tradicional? Conozco a gente que nunca tendrá cuenta en Facebook, que no quieren tenerla, negocios que no quieren/pueden cambiar de filosofía, por el contrario, oigo cosas como que el email está muerto, los blogs igual, Foursquare está sentenciado (acabo de conocerlo)…no logro acoplarme a esa velocidad.

Me da la impresión de que algunas personas desisten en intentar actualizarse porque no ven nunca una meta, porque va todo muy deprisa, porque no lo entienden…y es verdad.

Espero que el acceso a la tecnología esté siempre al alcance del máximo de personas posible, pero sobre todo, y para mí, lo más importante, el acceso a la FORMACIÓN, a la “buena formación”, a la que se aprende de verdad, a la que es rentable, a la que engancha, a la que nos hace mejores personas…en fin, ya me entienden.